Actualmente se está produciendo un gran aumento de la prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles (sobre todo de las cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las enfermedades pulmonares crónicas) en todo el mundo, incremento particularmente asociado con algunos factores de riesgo tales como la inactividad física, una dieta poco saludable, el tabaquismo y el abuso de bebidas alcohólicas. Una fuerza laboral sana y motivada es un factor que marca la diferencia en una organización. Una persona debe tener bienestar para hacer su trabajo, en favor del grupo y del negocio. En este contexto, el del trabajo es un ámbito muy importante en la promoción de la salud y de la calidad de vida. La gestión de la salud y del bienestar en una empresa trata de alcanzar niveles óptimos de salud de los trabajadores, con los consiguientes resultados de productividad positivos.

La salud ha sido considerada un punto crucial en el Foro Económico Mundial de 2014 celebrado en Davos (Suiza). En los últimos años, con la crisis económica mundial es cierto que, aunque puede parecer obvio que una población saludable contribuye a una sociedad más feliz y una economía más productiva, en realidad este planteamiento se pasa a menudo por alto. Habida cuenta del tema central en 2014, «Remodelar el mundo: consecuencias para la sociedad, la política y los negocios», quedó claro que alcanzar una buena salud —tanto física como mental— es uno de los problemas sociales y económicos más acuciantes del momento. Actualmente se está produciendo un gran aumento de la prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles (sobre todo de las cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las enfermedades pulmonares crónicas) en todo el mundo, incremento particularmente asociado con algunos factores de riesgo tales como la inactividad física, una dieta poco saludable, el tabaquismo y el abuso de bebidas alcohólicas. En este contexto, el del trabajo es un ámbito muy importante en la promoción de la salud y de la calidad de vida. 

La globalización, el uso intensivo de la tecnología y la creciente competencia entre las empresas requieren de las personas que tengan el máximo rendimiento en el trabajo. Se sabe que el factor humano es ahora un elemento de competitividad para las organizaciones. Los trabajadores motivados, sanos y felices producen más, y pierden menos días de trabajo debido a una enfermedad, sufren menos accidentes y padecen menos enfermedades graves. Una fuerza laboral sana y motivada es un factor que marca la diferencia en una organización. Una persona debe tener bienestar para hacer su trabajo, en favor del grupo y del negocio. En el lugar de trabajo, las personas pueden acceder fácilmente a los programas que promuevan la salud, y cuando estos se enfocan adecuadamente, influyen mucho en las posibilidades de tener éxito a la hora de adoptar un estilo de vida más saludable. Los programas de salud a menudo se inician a partir de la preocupación de los gerentes por los costes de la atención médica, los accidentes de trabajo, el absentismo por enfermedad y el descenso de la productividad.

Fuente: Revista Prevención de Riesgos Laborales. Foment del Treball